¿Es bueno preguntar?

Desde el primer minuto del día que nos levantamos, constantemente estamos haciéndonos preguntas de nuestro día a día, ¿Cómo me irá en mi presentación? ¿Llegaré a tiempo al trabajo? ¿Qué alimentos prepararé el día de hoy? y así nuestros pensamientos empiezan a girar a una velocidad impresionante. Y nuestras preguntas diarias son las que van determinado los pensamientos que vamos generando constantemente. Ya desde los tiempo de los griegos clásico, Sócrates baso su método justo en la generación de preguntas, para poder llegar a conocimientos más profundos, en especial en la filosofía en donde se debe de escudriñar muy bien para poder llegar a una verdad. 

Las preguntas tienen este mágico poder de hacernos cambiar en lo que enfocamos nuestra atención y en consecuencia el como nos sentimos y aún más importante, como actuamos. Precisamente porque nos hablamos a nuestro propio inconsciente, si nos hacemos las preguntas adecuadas, todo nuestro actuar se enfocará a ser mejor persona, profesional. Si nos enfrascamos en preguntas en que nosotros mismo nos desanimemos, solo nos pondremos frenos para alcanzar nuestros deseos, nuestras metas. 

Aún en las peores situaciones siempre se puede aprender de las malas experiencias, si nos hacemos preguntas del tipo : ¿Cómo puedo utilizar esto? ¿Hice mi mejor esfuerzo? ¿Qué me queda todavía? ¿Qué soy capaz de hacer incluso más que antes de esta tragedia?  Estas preguntas poderosas nos ayudan a reevaluar en donde estamos, y que podemos hacer para estar en un mejor lugar. 

Te recomiendo el libro de Anthony Robbins "Despertando al gigante interior" si quieres aprender más acerca de este tema. 

Foto de Tachina Lee

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